Criterio A. Un patrón permanente de experiencia interna y
de comportamiento que se aparta acusadamente de las
expectativas de la cultura del sujeto. Este patrón se manifiesta en dos (o más)
de las áreas siguientes:
1.- cognición (p. ej.,
formas de percibir e interpretarse a uno mismo, a los demás y a los
acontecimientos)
2.-afectividad
(p. ej., la gama, intensidad, labilidad y adecuación de la respuesta emocional)
3.-
actividad interpersonal
4.-
control de los impulsos
Criterio
B. Este patrón persistente es inflexible y se extiende a una amplia
gama de situaciones personales y sociales.
Criterio
C. Este patrón persistente provoca malestar clínicamente
significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la
actividad del individuo.
Criterio
D. El patrón es estable y de larga duración, y su inicio se remonta
al menos a la adolescencia o al principio de la edad adulta.
Criterio
E. El patrón persistente no es atribuible a una manifestación o a una
consecuencia de otro trastorno mental.
Criterio F. El patrón persistente no es debido a los
efectos fisiológicos directos de una sustancia( ej: una droga, un medicamento)
ni a una enfermedad médica (ej: traumatismo craneal).
No hay comentarios:
Publicar un comentario